Hipertensión arterial: Tratamiento ¿Qué necesitas saber como paciente?
Bienvenido a un nuevo artículo, esta vez el último sobre hipertensión arterial, al menos por un tiempo, pero no podía dejar el tema sin hablar de una parte tan fundamental como el tratamiento de la hipertensión arterial.
Hablaré, sobre todo, de aquello que tú como paciente hipertenso o como familiar de un paciente hipertenso necesitas saber sobre el tratamiento de esta enfermedad que año a año crea tantos problemas de salud a nivel mundial. Podría ponerme ahora mismo a escribir sobre medicamentos, pautas, dosis pero ¿tendría esto algún impacto importante en tu vida como paciente? La verdad es que no. En cambio he dirigido este artículo para que aprendas lo realmente importante, aquello que la mayoría de los médicos no realizan con sus pacientes que es tomarse el tiempo necesario para explicar y planificar contigo tu papel principal en el tratamiento de la hipertensión arterial.
Esto es un trabajo de dos: yo como médico tengo mi trabajo que es pautar el tratamiento y el paciente tiene su trabajo que es de vital importancia para llevar un tratamiento efectivo. Tomar la medicación que te ha puesto el médico y olvidarte de todo no te llevará a buen puerto.
Participación activa: clave fundamental
El tratamiento de la hipertensión arterial necesita de una participación activa por parte del paciente. Si no te involucras en informarte, en tomar el tratamiento religiosamente, en hacer el seguimiento de su efectividad, entonces no estamos haciendo nada. Estaríamos dejando todo a la suerte. Al acabar de leer el artículo entenderás por qué te lo digo.
Antes de entrar de lleno con el tema quiero hacer una declaración importante…
La hipertensión arterial no se cura
Así lo digo, claro y sin anestesia. La hipertensión arterial no se cura. Es una enfermedad crónica y como paciente necesitas entender que, lo más probable, desde el momento en que se diagnostique la hipertensión arterial necesitarás seguir tratamiento y controles para siempre.
Vale, vale… me has pillado. Seguro te habrás dado cuenta que he dicho “lo más probable”. He abierto una ventanita de esperanza para la curación de la hipertensión arterial. Ojo, porque no son casos muy habituales, pero existen, así que te hablaré de ellos un poco porque acá estamos para aprender.
¿Cuando se puede “curar” la Hipertensión arterial?
No es muy complicado. Se puede curar en los casos en los cuales la hipertensión arterial sea una causa directa de otra enfermedad o afección que padecemos. Si la hipertensión es el resultado directo de la existencia de otra enfermedad cuando elimine o cure esta enfermedad las cifras de tensión arterial volverán a la normalidad.
Cuidado con los detalles, si te fijas bien, hablo en estos casos de la hipertensión arterial como una “causa directa” no como una enfermedad. Es como si la hipertensión arterial fuese un síntoma de otra enfermedad. Y esta, como ves, se puede “curar”. Si no te has dado cuenta aún, escribo curar entre comillas porque no estamos curando la hipertensión, simplemente curamos otra enfermedad que al desaparecer dejó de causar la hipertensión.
¿Existe entonces dos tipos de hipertensión arterial?
Podemos decir que sí. Una de ellas sería aquella que no tiene ninguna causa que la provoque, es decir, aquella de la cual solemos hablar siempre, la que todo el mundo conoce, la que sí consideramos una enfermedad real. A esta la llamamos hipertensión arterial primaria o esencial. Este tipo de hipertensión arterial no se cura y representa el 90 – 95% de los casos.
La otra sería la hipertensión arterial que no es enfermedad en sí misma, sino es una causa directa de otra enfermedad y la llamamos hipertensión arterial secundaria. Y representa normalmente entre el 5 – 10% de los casos de hipertensión arterial.
Como sé que eres una persona curiosa te mencionaré así, muy rápido y por encima, algunas causas de hipertensión arterial secundaria:
- Hipertiroidismo
- Estenosis de la arteria renal
- Feocromocitoma
- Enfermedad renal poliquística
- Síndrome de Cushing
- Coartación de la aorta
- Hiperaldosteronismo
- Algunos medicamentos
La lista es larga. Por eso cuando hablamos en el capítulo anterior sobre el diagnóstico de la hipertensión arterial en casa (si no lo has leído te dejo acá el enlace: Hipertensión arterial: Diagnóstico en casa) te decía que al final siempre tenemos que acudir al médico porque una de las principales cosas que debe hacer tu médico siempre es descartar que algunas de estas enfermedades sea la causa de tu hipertensión.
¡Ahora sí, de vuelta a lo importante!
Muy bien, sigamos con lo que nos interesa el día de hoy. Quiero que a partir de este momento enciendas tus cinco sentidos porque esta es la parte más importante que como médico puedo enseñarte a ti como paciente o futuro paciente hipertenso.
Eres hipertenso, te han estudiado y te han diagnosticado hipertensión arterial de toda la vida. Vas al médico y te ha puesto tratamiento ¿Y ahora qué?
Recuerda… La participación activa, lo comenté antes, es la clave fundamental. Es en este momento en el que debes empezar a tomar las riendas de tu cuidado de tu salud junto con tu médico y formar una colaboración conjunta médico-paciente importantísima.
Normalmente te vas a casa después de la consulta, empiezas a tomar el tratamiento y ahí se queda la cosa hasta el próximo control con tu médico. Pues no, a mí eso no me suena una participación activa y repito: participación activa es la clave fundamental.
Obviamente hay que tomarse el tratamiento que te hayan recetado además de seguir las recomendaciones médicas de reducir el consumo de sal y el consumo de grasas, realizar ejercicio, etc.
Pero lo primero que tienes que hacer es tener un tensiómetro en casa y controlarte tú mismo la tensión arterial si es posible todos los días o al menos 3 o 4 veces a la semana y apuntarlo en un cuaderno, en el móvil, donde tú mejor lo lleves, pero apuntarlo. Este registro será tu diario de tensión arterial.
El diario de tensión arterial: Para qué sirve y cómo usarlo
¿Apuntamos los valores de tensión arterial en el diario y ya está? Mi respuesta es un enorme no.
También tienes que analizar esos valores que se apuntan porque te están proporcionando información valiosísima para tomar decisiones que pueden tener un impacto significativo a largo plazo en tu calidad de vida como paciente hipertenso.
Para mostrar cómo debería ser esa participación activa en el tratamiento de la hipertensión a través del diario de cifras tensionales describiré un pequeño caso práctico:
El caso de Juan
Tenemos a Juan, un hombre de 47 años de edad diagnosticado hipertenso hace 1 año quién toma de tratamiento Enalapril 10 mg. Lleva una vida normal, casado con hijos y trabajador activo. Cuida su alimentación e intenta hacer algo de ejercicio cuando tiene tiempo. No tiene ningún síntoma, se siente muy bien. Su próxima consulta con su médico de cabecera es dentro de 11 meses. Juan leyó al Dr. Sabo Alloca recientemente, y ha decidido llevar un control de sus cifras de tensión arterial.
Juan participando activamente en su tratamiento…
Por las mañanas antes de tomar el Enalapril observa que tiene 150/95 mmHg. Antes de comer aprovecha a ver cómo va su tensión arterial después de haber tomado la medicación cuando desayunaba y el resultado es 140/80 mmHg. Tras llegar a casa del trabajo, antes de dormir revisa nuevamente su tensión arterial y está en 145/90 mmHg. Juan observa que esto más o menos se repite todos los días, algunos días los valores son un poco más bajos o más altos, pero nunca están en valores normales. No tiene ningún síntoma. Juan se siente bien, pero igualmente decide pedir cita con su médico de cabecera.
¿Qué está pasando con Juan?
Como puedes ver, Juan es un paciente modélico; cuida su alimentación, toma su medicación todos los días e intenta hacer algo de ejercicio cuando puede. Aún así sus valores de tensión arterial no logran estar en niveles normales ¿Qué está pasando con Juan? Simplemente el tratamiento farmacológico que está tomando no está siendo suficiente y es de vital importancia arreglar eso modificando el tratamiento o agregando otro medicamento al que ya está tomando ¿Cómo se dio cuenta Juan de que el tratamiento no estaba funcionando? Porque él tuvo una participación activa chequeando regularmente su tensión arterial.
De no haber hecho esto, Juan, hasta su próxima consulta con su médico de cabecera dentro de 11 meses, hubiese tenido su hipertensión arterial mal controlada. Y esa tensión arterial elevada durante 11 meses estaría causando daños en su cuerpo que al cabo de los años se convertirían en daños irreversibles y graves.
Si quieres aprender cómo la hipertensión arterial daña tu salud lee este artículo: Hipertensión arterial: Cómo mata.
Algunas reflexiones
El gran peligro de la hipertensión arterial es su silencio, su sigilo. No da ningún síntoma físico que nos avise que tenemos la tensión arterial alta. Si no estamos constantemente buscándola entonces pasa desapercibida y la dejamos hacer desastre en nuestro cuerpo.
El tratamiento de la hipertensión arterial es difícil. Muchas veces los médicos batallamos contra ella con sudor y lágrimas. A veces con uno, dos, tres y cuatro medicamentos antihipertensivos. Otras veces el tratamiento que llevas años tomando de pronto deja de ser suficiente, entonces hay que subir dosis, controlar, ajustar, agregar otro medicamento y lo mismo… controlar y ajustar. Pero si no controlas tu tensión arterial regularmente no serás capaz de saber si ese tratamiento está funcionando o no.
Llevar un buen tratamiento requiere del conocimiento del médico pero, como ahora sabes, el papel del paciente es imprescindible.
No te olvides de los hábitos saludables…
Por último no olvides que la participación activa también es incluir hábitos saludables en tu vida. Bajar de peso, reducir la ingesta de sal y grasas, realizar ejercicio y tener una alimentación sana y balanceada es muy importante.
Bajar de peso puede ayudarte a disminuir entre 5 y 20 mmHg tu tensión arterial. Reducir el consumo de sal ayuda a bajar la tensión unos 4 mmHg y el ejercicio unos 10 mmHg.
Espero que te animes a participar ahora activamente en el tratamiento y control de tu hipertensión. Cuidarte está en tus manos.
Si te gustaría que escriba sobre algún tema que te interesa particularmente, déjame un comentario en el formulario más abajo contándome sobre todo aquello de lo que quieres aprender.

